Salgo a laburar. Me subo al colectivo que tiene su foto en ambos laterales. Me pasea x la avenida donde una de las supervallas lo contiene en una cuasi-pose.
Llego. Dos flacos que comentan de las hazañas que ha hecho el día anterior; de lo bien que se portó. Busco algo en internet, y salta un banner que me dice cómo tengo que hacer para ganarme un día junto a él.
Llega el almuerzo, seguido de un postre que él mismo recomienda: para estar fuerte y sano como él.
Sigo la tarde en algo que parece ser un respiro de él. Salgo. Pasan con su cara en una camiseta.
Esta vez elijo el subte como vuelta. Y como papel tapiz, un gran ploteado con su figura y la de algunos de sus compañeros.
Mi casa. Quiero otro mini descanso aunque sea. Prendo la tele. Me recomienda un local de electrodomésticos que te da planes de pago como ningún otro.
Me pasan a buscar con el auto. Recargo de nafta. La parada obligada es una estación de servicio, donde él me espera en la puerta. Me compro un paquete de papas fritas para saciar la ansiedad de verlo tanto y entonces es cuando, justo frente frente, cara a cara, dirijida hacia su propia figura, de cartón, en tamaño real, le grito...
ME TENÉSSSS HARRRRTA MESSI!!





